Política hídrica en Iztapalapa, con planeación y justicia social: Aleida Alavez
* Participó en el Foro Internacional sobre Espacio Público y Agua realizado en el Congreso de la Ciudad de México
* Inauguró pozo de infiltración en la colonia Juan Escutia que beneficiará directamente a 3 mil personas
Redacción
El espacio público no puede entenderse únicamente por lo que vemos en la superficie; su funcionamiento depende de la infraestructura invisible que sostiene el ciclo del agua”, afirmó la alcaldesa Aleida Alavez Ruiz, durante el Foro Internacional sobre Espacio Público y Agua, realizado en el Congreso de la Ciudad de México.

En el foro organizado por la diputado Miriam Saldaña y en el que participó vía remota, resaltó que la gestión del agua debe entenderse como una política de planeación territorial y no sólo como respuesta a emergencias, por lo que su administración ha incrementado en 300% la inversión en obras hidráulicas, con acciones enfocadas en el suministro, el saneamiento y la gestión de la lluvia.
Como parte de esta estrategia informó que para 2026 Iztapalapa contará con 407 pozos de absorción, con una capacidad de captación de hasta 37 millones de litros de agua por hora durante la temporada de lluvias; al inicio de esta administración, el inventario de la demarcación era de 283.
“Es agua que ya no se va al drenaje, sino que se infiltra al subsuelo para humedecerlo, evitar grietas y contribuir a la recarga del acuífero”, explicó.
Lo anterior, explicó, porque la escala de los desafíos en el oriente de la Ciudad de México ha exigido una respuesta proporcional en términos de inversión y rigor técnico.

En este contexto, la alcaldesa inauguró un pozo de infiltración en la colonia Juan Escutia que beneficiará directamente a 3 mil personas al mitigar afectaciones por inundaciones, estabilizar el suelo y contribuir al reverdecimiento de espacios públicos.
Durante la entrega, resaltó que este tipo de infraestructura, aunque no es visible, tiene un impacto profundo en la vida cotidiana. “Es una obra que no se ve, pero que cuida nuestra casa cuando llega la tormenta y que alimenta la vida de las generaciones que vienen”, expresó.
El pozo cuenta con sistemas de captación que permiten canalizar el agua de lluvia al subsuelo, evitando la saturación del drenaje. Además, se complementó con la instalación de luminarias, vegetación y señalización, generando un entorno más seguro y digno para la comunidad.

La alcaldesa enfatizó que infiltrar agua es clave para recuperar el ciclo natural del recurso hídrico, ya que permite que la lluvia vuelva a la tierra en lugar de convertirse en un problema urbano. Subrayó que estas obras implican una inversión significativa y que, aunque no siempre son visibles, sus beneficios se reflejan en la estabilidad del suelo, la reducción de riesgos y el bienestar de la población.
“Iztapalapa está apostando por soluciones de fondo. Son obras que no lucen, pero que se sienten en la vida de la gente, porque previenen daños, protegen el territorio y garantizan un mejor futuro”, afirmó.
Con estas acciones, reafirma su compromiso con una gestión sustentable del agua, donde la técnica, la inversión pública y la participación comunitaria se articulan para construir una ciudad más resiliente, equitativa y con mejores condiciones de vida para todas y todos.

