CIUDADSOCIEDAD Y JUSTICIA

Diálogo, mediación y memoria colectiva, ruta hacia la construcción de paz: Aleida Alavez

* La Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, reconoció en la alcaldesa Aleida Alavez un liderazgo basado en el servicio, la mediación y la complementariedad
Redacción
Al encabezar el conversatorio “Derechos Humanos y Construcción de Paz”, con la presencia de la doctora Rigoberta Menchú Tum, Premio Nobel de la Paz, la alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Alavez Ruiz, sostuvo que el diálogo, la memoria colectiva y la mediación deben siempre configurar la ruta para construir la paz.
En el marco del Día Internacional de la Paz, la alcaldesa de Iztapalapa resaltó la relevancia de escuchar la experiencia y trayectoria de la defensora social desde un territorio como Iztapalapa, donde la organización comunitaria, las tradiciones y la participación ciudadana constituyen una fuerza fundamental para la vida colectiva.
Alavez Ruiz señaló que hablar de paz y derechos humanos desde el oriente de la Ciudad de México implica reconocer las particularidades y fortalezas de su comunidad, así como entender la paz como una condición vinculada con el derecho a disfrutar de las calles, la cultura, la convivencia y el bienestar de las familias.
“La paz en Iztapalapa se construye desde la enorme vitalidad de barrios, pueblos y colonias que se organizan, expresan su identidad y defienden el valor del cuidado colectivo”, afirmó.
En este sentido, sostuvo que atender el llamado de las Naciones Unidas de invertir en la paz, implica colocar la acción pública y los recursos al servicio de las comunidades.
Explicó que para Iztapalapa esto significa avanzar en la justicia territorial, mejorar la iluminación de los caminos, garantizar servicios esenciales, fortalecer las acciones de prevención y generar condiciones para que las mujeres puedan transitar con libertad y tranquilidad.
Destacó el papel de quienes construyen la paz de manera cotidiana, en particular de las mujeres que sostienen redes de solidaridad, los colectivos que promueven el arte y el deporte, los liderazgos comunitarios que generan espacios de diálogo y las familias que participan activamente en la vida de sus barrios, pueblos y colonias.
En ese marco, Alavez Ruiz subrayó que la construcción de paz no corresponde únicamente a las instituciones, sino que se sostiene en la participación y organización de la sociedad.
De ahí la necesidad de escuchar y aprender de la experiencia de la Premio Nobel, al considerar que su palabra puede contribuir a fortalecer las luchas y acciones cotidianas de la comunidad de Iztapalapa.
La alcaldesa reiteró su compromiso de continuar impulsando las condiciones necesarias para construir una Iztapalapa justa, segura y digna, a partir del fortalecimiento de la comunidad, la protección de los derechos humanos y la construcción cotidiana de paz.
Por su parte, Rigoberta Menchú llamó a replantear el concepto de paz, alejándolo de la lógica de la guerra y vinculándolo con la armonía, la dignidad humana y la plenitud de la vida.
Menchú destacó la importancia de preservar la memoria colectiva, la identidad y los conocimientos de los pueblos originarios, así como de fortalecer el vínculo con la naturaleza, en tanto que la defensa del agua, el oxígeno, las semillas y el territorio forma parte de una concepción integral de la vida y de la construcción de comunidades sostenibles.
La activista puso énfasis en el valor de la palabra, la verdad y el respeto mutuo, advirtiendo los efectos de la mentira y la desinformación en la confianza social, especialmente en un contexto marcado por las redes sociales y el desarrollo de nuevas tecnologías.
Menchú Tum reconoció en la alcaldesa Aleida Alavez un liderazgo basado en el servicio, la mediación y la complementariedad, destacando el papel que representa ante las nuevas generaciones, donde “la paz comienza con el equilibrio personal y se extiende a la familia, la comunidad y la sociedad”, dijo.
“La paz es armonía”, sostuvo, al convocar a la comunidad a construir el bien común mediante el respeto, el diálogo y el cuidado de la vida.

Deja un comentario