PVEM pide seis años de prisión a quien robe productos agrícolas en CDMX
* Una cosecha no es “cualquier cosa”: detrás de cada fruto, semilla u hortaliza, hay meses de trabajo, dinero y esfuerzo de las familias productoras: Paulina Pérez Córdova
Redacción
Ya basta de que quienes trabajan la tierra pierdan el fruto de su esfuerzo por culpa de los ladrones dijo tajante la diputada del Partido Verde Paulina Pérez Córdova al presentar una iniciativa para castigar de manera específica el robo de cosechas y productos agrícolas en la Ciudad de México, con penas de 2 a 6 años de prisión.
La propuesta busca proteger a las personas que trabajan diariamente en parcelas, chinampas y terrenos agrícolas de Milpa Alta, Xochimilco, Tláhuac y Tlalpan, donde se producen alimentos como nopal, maíz, romerito, amaranto, papa, zanahoria, lechuga, avena, flores y diversas hortalizas.
¿Qué pasa cuando alguien roba una cosecha? No solamente se lleva unos cuantos kilos de producto. Se lleva meses de trabajo y dinero invertido en semillas, fertilizantes, agua, herramientas, preparación de la tierra y mano de obra. Para muchas familias, perder una cosecha puede significar perder también una parte importante de sus ingresos.
El problema es que muchas parcelas y terrenos agrícolas permanecen durante largos periodos en lugares abiertos y de difícil vigilancia. Esto facilita que los productos sean robados mientras todavía están creciendo, cuando ya fueron cosechados o incluso cuando se encuentran almacenados.

El Partido Verde advirtió que el robo de una cosecha puede dejar a una familia sin ingresos, mientras que actualmente estas conductas se atienden bajo las reglas generales del delito de robo, sin una figura penal específica que reconozca las particularidades de la producción agrícola.
Por ello, la iniciativa plantea crear en el Código Penal para el Distrito Federal un delito específico para el robo de productos agrícolas y establecer una pena de 2 a 6 años de prisión. Si el delito es cometido en pandilla, la sanción aumentaría hasta en una mitad.
“Quien roba una cosecha no está robando solamente un producto; está robando el trabajo, el dinero y el esfuerzo de una familia que vive del campo”, señaló la diputada.
La Ciudad de México también tiene campo y necesita protegerlo. Detrás de cada nopal, cada elote, cada hortaliza y cada fruto hay personas que trabajan todos los días para producir alimentos.
Por ello, el Partido Verde busca que robar una cosecha deje de ser visto como un robo cualquiera y que quienes afecten directamente el patrimonio de las familias productoras enfrenten consecuencias claras ante la ley.

