Ante el aumento de farderismo ejerce gobierno capitalino estrategia general de tres vertientes: Atención a las causas, investigación y reacción
Redacción
Ante el incremento de reportes por robos a comercios cometidos por farderos, el gobierno de la Ciudad de México, a través de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), informó que se atiende esta problemática de manera integral mediante una estrategia general basada en tres vertientes: atención a las causas, investigación y reacción.
El titular de la SSC, Pablo Vázquez Camacho, explicó que las acciones se implementan conforme a las características de cada caso, a fin de aplicar los mecanismos más adecuados para su atención y prevención. “Dependiendo de las características es como se trabaja el tema de forma integral, como lo marca la estrategia general”, indicó.
La primera vertiente —dijo— establece una coordinación muy cercana con las tiendas de autoservicio, principalmente con aquellas donde se han registrado mayor incidencia del robo de productos para recibir un aviso oportuno y brindar atención inmediata.
La segunda consiste en la investigación, puesto que se han detectado farderismo cometido en grupos dedicados a este tipo de delitos, por lo que se mantienen investigaciones abiertas para lograr detenciones en las propias tiendas, y además desmantelar redes que de manera organizada cometen estos actos.
Y la tercera, de manera social, cuando se detecta que los robos se cometen por razones económicas y de subsistencia, se procura de manera coordinada con la fiscalía, que las personas que incurren en este tipo de conductas reciban apoyo por medio del programa Reconecta con la Paz –estrategia integral de reinserción social en dirigida a jóvenes de 12 a 35 años que cometieron delitos de bajo impacto–.
“Tenemos gente que ha cometido este tipo de delitos por razones económicas y buscamos darles a través de la suspensión condicional del proceso, trabajando también con las partes que hacen que se querellan, —en este caso las tiendas de autoservicio— atenderlos con programas sociales para evitar que la conducta se repita, pero también para poderles acercar apoyos que desactiven la motivación económica de la conducta”, explicó el secretario.
