PAN llama a Sheinbaum a reconocer desabasto de medicamentos en sistema de salud público; diputada alista acciones a procesos de compra y APP para ubicar medicamentos disponibles
* Presentará PAN iniciativas fortalecer la transparencia en los procesos de compra de medicinas y los contratos, pasen por las áreas fiscalizadoras del Congreso de la Unión
* Panistas proponen un registro en tiempo real de medicamentos disponibles por unidad médica, para evitar recorridos innecesarios por parte de los pacientes y sus familias
Redacción
La diputada federal del PAN, Paulina Rubio, invitó a la presidenta Claudia Sheinbaum, a recorrer los hospitales públicos de entidades como Jalisco, Ciudad de México, Guerrero, Chiapas, Veracruz, Tamaulipas y Colima, por ejemplo, donde no se tienen medicamentos, hay déficit de personal médico y falta de camas para la demanda de pacientes.
“Es una mentira que el Gobierno federal entregue más del 98 por ciento de sus recetas, no hay tratamientos contra el cáncer, no hay médicos especializados y los elementos básicos para laboratorios y consultas, muchas veces lo deben costear los propios familiares de los pacientes”.
La panista aseguró ponerse del lado de las personas que sufren de enfermedades y requieren medicinas básicas como Amlodipino para la hipertensión, liraglutida o desmopresina para la diabetes, así como levetiracetam para la epilepsia o celecoxib para artritis o dolor crónico.
Paulina Rubio pidió a la Organización Mundial de la Salud, enviar brigadas a México para conocer la realidad del sistema de salud que tenemos con los gobiernos de Morena, en donde no se le invierte dinero para comprar insumos médicos, pero sí se envían recursos y personal para financiar dictaduras en Cuba o Venezuela.
El diputado local del PAN, Raúl Torres Guerrero, comentó que el desabasto de medicinas en México se recrudeció con la desaparición del Seguro Popular, la centralización de compras y las reformas a la Ley de Adquisiciones, lo que ha generado cuellos de botella que impactan la cadena de suministro.
“Ello, genera pérdida de adherencia a tratamientos, progresión de enfermedades y saturación de los servicios de urgencias, lo que deriva en crisis que eso mismo se traslada a los bolsillos de las personas”.
