Necesario contar en la CDMX con transporte público seguro y eficiente: Dip. Diana Sánchez Barrios
* Hay que diseñar una ciudad que funcione para todas las personas, no solo para algunas, moverse por la ciudad no debe ser una lucha
* Cuando una ciudad se mueve con dignidad, sus habitantes no solo llegan a sus destinos, llegan a sus derechos a su libertad, a su plenitud
Redacción
“Es necesario para esta ciudad contar con un transporte público nocturno, es necesario para que la gente que sale de trabajar o bien tiene que entrar a laborar llegue a su destino sin contratiempo o sobresaltos, se necesita un medio seguro y eficiente, pero sobre todo económico.

Estoy segura que eso se puede lograr, sobre todo porque la Jefa de Gobierno Clara Brugada Molina cuenta con un gran corazón y escucha a todos para conocer de antemano las necesidades de la gente y darles una respuesta adecuada, un ejemplo claro, son los programas sociales que ha implementado en bien de los capitalinos”.
Lo anterior fue señalado por la legisladora y coordinadora de la Asociación Parlamentaria Mujeres por el Comercio Feminista e Incluyente, Diana Sánchez Barrios en el foro “POLÍTICAS PÚBLICAS EN MATERIA DE MOVILIDAD”.
Al hablar de la movilidad en la alcaldía Cuauhtémoc, la diputada Sánchez Barrio comentó que es muy compleja por eso es importante construir políticas públicas más prácticas en beneficio de quienes viven en la demarcación como en toda la capital.
Y agregó que “Moverse por la ciudad no debe ser una lucha, ni un privilegio reservado a quienes tienen coche, tiempo o salud. La movilidad debe ser un derecho garantizado para todas las personas, sin excepción. Y ese derecho debe ejercerse con dignidad, seguridad y plenitud.

La movilidad debe considerar las medidas pertinentes para asegurar el acceso de las personas con discapacidad, en igualdad de condiciones con los demás, tanto en el entorno del espacio público, como en el transporte”.
Durante su participación, la primera diputada Trans señaló que, para una adecuada movilidad, se deben considerar elementos y recursos relacionados directa o indirectamente con el tránsito y, que se permita el desplazamiento de personas, bienes y mercancías.
Y agregó:” Es, ante todo, una causa humana. Una causa que nos convoca a repensar cómo nos movemos, quién puede hacerlo, y bajo qué condiciones.
Asimismo, señaló Sánchez Barrios que además hay que integrar a la población que enfrenta barreras para ejercer su derecho a la movilidad con seguridad vial como resultado de la desigualdad, como las personas con menores ingresos, indígenas, discapacitados, en estado de gestación, adultas mayores, comunidad LGBTTTIQ, así como mujeres, niñas, niños y adolescentes, y demás personas que por su condición particular enfrenten algún tipo de exclusión.
Por otro lado, manifestó que la Ciudad de México es una metrópoli vibrante, diversa, llena de historias que se entrelazan en cada trayecto.
Por lo que hablar de movilidad, dijo, “también es enfocarse en dar atención al espacio público, que son las áreas para la recreación, las vías públicas como calles, banquetas, avenidas, explanadas, jardines y parques públicos. Un mercado, un bazar, las calles son parte de la movilidad y del entorno que debemos regular y armonizar”.
Y agregó “vivimos en una ciudad que, durante décadas, ha crecido de forma desigual, fragmentada y muchas veces excluyente, donde millones de personas enfrentan barreras físicas, económicas y sociales para llegar a su trabajo, a la escuela, al hospital, o simplemente para disfrutar del espacio público”.
Durante su exposición , dejó en claro que hay que diseñar una ciudad que funcione para todas las personas, no solo para algunas, “se debe pensar en transporte público incluyente, infraestructura ciclista segura, señalización clara, y políticas que reconozcan la diversidad de cuerpos, necesidades y trayectorias.
Invitó a los presentes a que este foro no sea solo un espacio de palabras, sino de compromisos. “Que salgamos de aquí con la certeza de que podemos movernos hacia una Ciudad de México más humana, más accesible, más armónica.
Porque cuando una ciudad se mueve con dignidad, sus habitantes no solo llegan a sus destinos. Llegan a sus derechos. Llegan a su libertad. Llegan a su plenitud.
