Luchadoras trans sufren discriminación, buscan igualdad y ser reconocidas
*La diversidad también existe arriba del ring
*Desde el pancracio van contra la violencia, la falta de oportunidades laborales y la negación institucional.
Redacción
Desde la tribuna del Congreso de la Ciudad de México, la legisladora y coordinadora de la Asociación Parlamentaria Mujeres por el Comercio Feminista e Incluyente, Diana Sánchez Barrios presentó una proposición con punto de acuerdo por la cual se exhorta a la H. Comisión de Lucha Libre Profesional del Distrito Federal para que, en el ámbito de sus atribuciones y en coordinación con el Instituto del Deporte capitalino incluya en las licencias para luchar el reconocimiento de “Luchadora Trans Profesional”.
Durante su intervención, la representante popular dejó en claro que la lucha libre ha evolucionado junto con la sociedad. “Lo ha hecho cuando abrió espacio a las mujeres en un ámbito históricamente masculinizado y lo sigue haciendo hoy, cuando reconoce que la diversidad también existe arriba del ring”.
Sobre el tema señaló Sánchez Barrios que la cultura popular no es estática, cambia, se transforma y se enriquece con las realidades de quienes la viven por lo que hoy han venido a decir algo muy claro: las mujeres trans ya existen en la lucha libre
Asimismo, agregó “no son una hipótesis, no son una idea futura, no son una excepción. Son luchadoras profesionales que entrenan, que compiten, que se preparan, que se suben al ring y que han construido carreras en un medio que las ha abrazado y les ha permitido abrirse paso. No estamos pidiendo que se invente una categoría, estamos pidiendo que la realidad sea reconocida por la autoridad”.
Durante su lectura agregó que la lucha libre es parte de nuestra memoria colectiva, de nuestras infancias, de nuestras colonias y de una cultura urbana que ha cruzado generaciones, fronteras y clases sociales. “Por eso fue reconocida como Patrimonio Cultural Intangible de esta ciudad, porque no es sólo deporte: es cultura viva, es comunidad, es resistencia popular”.
Y sobre el punto de acuerdo dejó en claro que este no parte de una confrontación, además reconoció que el trabajo de la Comisión de Lucha Libre Profesional del Distrito Federal, se abre al diálogo y su disposición histórica para acompañar los cambios sociales.
Dejó en claro, que una licencia no es un trámite menor: es el documento que ejercer una profesión. “Cuando ese documento niega quién eres, se convierte en una barrera; cuando te reconoce, se convierte en una herramienta de igualdad”.
Por lo anterior, la representante popular dijo lo siguiente: “La representación importa. Importa en la política, en la cultura y en el deporte. Que una niña trans vea a una luchadora trans reconocida oficialmente le dice algo poderoso: que su identidad no es un obstáculo, que también puede soñar con un lugar en el deporte, que también puede ocupar espacios públicos con dignidad”.
La representante popular reconoció también que las mujeres trans han tenido que luchar históricamente en muchos frentes al mismo tiempo: contra la discriminación, contra la violencia, contra la falta de oportunidades laborales y contra la negación institucional.
Por lo que dijo “reconocerlas en el ámbito deportivo no es un favor, es una deuda histórica. Es coherencia con una ciudad que se asume como garante de derechos, que prohíbe la discriminación y que ha sido vanguardia en el reconocimiento de la diversidad.
Este exhorto es sencillo pero profundamente simbólico y material, es una medida administrativa con impacto real en la vida de las personas. Por eso hoy decimos con claridad: la lucha libre es patrimonio de la ciudad porque representa a su gente, y su gente es diversa. Si la lucha libre es del pueblo, entonces debe reflejar al pueblo completo”.
Finalmente, reconoció la labor de presidente de la Comisión de Lucha Libre profesional del Distrito Federal “El Fantasma” , así como a Wendy Martínez Cabrera “Miss Gaviota” ,“pionera, activista y luchadora profesional transgénero, reconocida por su autenticidad y glamour en el ring, siendo una de las primeras figuras trans en destacar en la lucha libre mexicana.
¡Viva la lucha libre!
¡Vivan las luchadoras trans! ¡Y viva la diversidad!
Porque en esta ciudad nadie debe pelear por existir.
Aquí se lucha para ganar derechos, no para que te reconozcan como quien ya eres.

